miércoles, 20 de noviembre de 2019

ATENCIÓN PSICOLÓGICA PARA PERSONAS SOLICITANTES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL

El ser humano es migrante por naturaleza.
La migración es un fenómeno universal, que se ha producido a lo largo de la historia de la humanidad, por motivo de búsqueda de nuevas oportunidades, de aventura, de intercambio...

Sin embargo, cuando una persona o una familia nunca no se planteado vivir en otro lugar diferente al lugar donde nació, nunca quiso cambiar de país, nunca ha tenido intención de cambiar su vida..., porque dispone de medios económicos, tiene un trabajo estable, cuenta con vivienda y vive feliz con familia y amistades...
¿Qué es lo que lleva a tomar la difícil y dolorosa decisión de dejarlo todo para irse a otro lugar desconocido que, -cuando menos-, genera incertidumbre?

Tristemente estamos siendo testigos de testimonios en los que muchas personas y familias se ven obligadas a salir de sus países, abandonando el calor de su familia y de su gente, dejando trabajo, rompiendo su nivel de vida y de estatus, abandonando sus estudios, rompiendo con sus costumbres... Esto no es la inmigración que conocíamos hasta ahora, estamos hablando de algo diferente.
Quien era ingeniera, aquí no lo es; quien tenía una empresa con empleados a su cargo, aquí no tiene nada; quien estaba trabajando por tener una vida mejor, aquí toca empezar de cero a la fuerza.

Tanto para quien emigra como para quien solicita Protección Internacional o Refugio, salir del propio país supone todo un reto personal y vital. A nivel psicológico cualquiera de estas dos situaciones requieren de un esfuerzo de adaptación en todos los sentidos, todo un proceso de cambio que no es fácil para ninguna persona; si no, pensemos en nuestra propia experiencia personal.

Sin embargo, cuando una persona solicita la Protección Internacional de un tercer país es porque su situación personal y/o familiar tiene un riesgo vital importante, y estamos hablando de muchas situaciones en las que corre peligro la propia vida o la de tu familia: amenazas, extorsiones, violación de derechos... ¡y tu propio país no te protege!

¿Acaso no harías lo que fuera necesario para proteger la vida de quienes quieres? o para salvar la propia vida. Lo haríamos cualquiera, ¿no?

La Atención Psicológica de las personas que sufren de este tipo de situaciones es clave para amortiguar y reparar los efectos de episodios traumáticos, de los desajustes psico-emocionales, por una ruptura tan abrupta contra la propia voluntad.
A las personas en esta situación les toca hacer 'la digestión' de todo esto y darse prisa por adaptarse a la nueva situación. Otro sobreesfuerzo más.



La tarea de acompañar a las personas que sufren estas condiciones en el ámbito de la Atención Psicológica en Salamanca Acoge es posible gracias a la financiación del Fondo de Asilo, Migración e Integración y la Dirección General de Integración y Atención Humanitaria, a través de Red Acoge.


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